Cuidar el negocio del gas, es la recomendación de esta nota escrita por un experto del sector energético. Asegura que el gas tiene larga vida en el país…
EDICIÓN 143 | 2025
Juan Pablo Calderón Claure (*)
El gas natural en Bolivia tuvo, tiene y tendrá por muchas décadas más un papel fundamental en la economía de este país y lo único que debemos aprender los ciudadanos es que debemos cuidar ese negocio y que nuestras decisiones inciden en ello.
Muchos lo saben y entienden de esa manera; yo me enfoqué en intentar “sentirlo” para encontrar sentido en apoyar o guiar nuevas acciones correctas entendiendo el motivo por el cual fallamos. Para ello, hice un ejercicio técnico y de razonamiento que ahora lo comparto como experto en desarrollo de mega proyectos de Gas Natural Licuado en distintos lugares del mundo luego de 15 años de experiencia en ello, gas natural y energías renovables y adicionalmente hidrogeno verde y en base a una serie de modelos económicos que vengo trabajando los últimos meses.
Antes, es necesario analizar el entorno en distintos momentos en el tiempo. Entre algunos hechos técnicos que podemos ver en el pasado y presente se incluyen la comercialización de unos 60,000 millones de dólares a la fecha con su consecuente impacto positivo que todos conocemos, un declino alarmante, reducción de reservas, escasa exploración, reducción del mecanismo de captación de divisas y una relación mercado interno y exportación creciente e inconveniente.
MODELO DE EXPORTACIÓN
El ejercicio consiste en mirar el pasado, presente y futuro real y crear un pasado, presente y futuro alterno con un origen en el 18 de Julio de 2004, día del referéndum. ¿Qué podría haber pasado si ese día respondíamos de distinta manera? O de la misma pero con otro enfoque en la consecuencia. No necesariamente una eliminación de desarrollar un proyecto de exportación por Chile o Perú. La pregunta 4 del referéndum del 2004 hacía referencia a utilizar al gas como recurso estratégico para lograr una salida al mar, no decía que eliminemos el proyecto de GNL!. Ver lo bueno y malo por supuesto, pero siempre considerando válida la sobre simplificación del caso y considerando que podríamos decidir lo mejor para el país. En ese sentido, monté un modelo de exportación “adecuado en condiciones y capacidades” de gas con GNL para esa época y compararé resultados.
El resultado me indica que podríamos haber ganado 3,4 veces más de lo que lo hicimos hasta ahora, motivados por el crecimiento y precios premium y spot en el GNL y bases adecuadas establecidas. Si muchos mencionan al 2014 como “la época de bonanza”, ¡imagínense lo que pasaría con 3,4 veces más flujos que aquellos! Más de 200,000 millones en ingresos. Sentimientos relacionados: desde frustración hasta decepción, pero también curiosidad.
Ese presente alterno resultante sería totalmente distinto. Sin muchos de los problemas que tenemos hoy, otros seguirían o se potenciarían, pero mi estomago me dice que independientemente de ello, tendría gasolina en el tanque de mi auto. Lo importante es que en ese escenario alterno, independientemente a las sobre simplificaciones, seguro que al menos tendríamos más chances que en el presente real. Eso definitivamente lo siento.
Razonando en el motivo por el cual no estamos en el presente alterno, podemos atribuir a distintos motivos, sin embargo para fines del ejercicio y siendo racionales, podemos atribuir a una falta de información ya que nadie en su sano juicio elije algo 3,4 veces menor. Luego, el planteamiento es sencillo; el que elije algo 3,4 veces menor es quien desconoce sus probabilidades de ganar más por culpa de su limitada capacidad de análisis.
Pero ¿por qué plantearnos esos escenarios? Porque el futuro real aún debe ser escrito y la clave para escribirlo maximizando el retorno es aprendiendo con lecciones aprendidas y la lección que debemos tomar es que esta vez debemos elegir aquella alternativa económica que nos retribuya más; aunque ahora no la entendamos. Si no lo hacemos, el futuro es claro y contempla un declino continuo en la producción de gas y una incapacidad de consumir internamente el gas al mismo tiempo de exportarlo en un monto y tiempo razonable para cubrir nuestros gastos. Menos dólares. Sentimiento: angustia.
ESFUERZO FINANCIERO
Si sí lo hacemos, podríamos, junto con un riguroso esfuerzo financiero y también gracias a un aporte nuevo y necesario de renovables que permitan viabilizar el plan en los próximos 5 años, adicionar nuevos volúmenes de gas y revertir la tendencia bajista para que, si nos van bien las cosas, podamos exportar nuevamente volúmenes similares a aquellos de la década del 2010, cuando económicamente nos encontrábamos en crecimiento. Los datos geológicos y económicos para analizar ese caso, son limitados; es necesario estudiarlos pero por ahora nos dice que es viable.
El futuro, por algún motivo divino, aún nos presenta oportunidades en el área del gas sí y solo sí cumplimos con ciertos requisitos: inmediatez en nuestra respuesta, retribución adecuada a la exploración, reconocimiento de mayores costos recuperables y mayor retribución a las inversiones además de viabilizar como país el crecimiento de las renovables quienes nos permitirán redirigir volúmenes de gas y traer eficiencia en nuestro consumo y exportación.
Todo eso significa que es necesario un incremento en el precio del gas interno en rangos de 3 dígitos porcentuales. Es decir, pagar coincidentemente al menos 3,4 veces más por el precio de gas natural que consumimos. Así es, si deseamos una salida al problema energético con repercusión económico que tenemos, debemos asumir incrementar el precio de gas natural. Además debemos crecer en aporte de renovables. Sentimiento: miedo, pero también tranquilidad por identificar el problema y solución.
¿Irónico el monto coincidente de 3,4 veces? No. Realista; necesitamos pagar la exploración de gas para emplearlo en la transición energética y luego dejar de depender de ese gas. Lo que necesitamos hacer es: reactivación exploratoria pagando 3 veces más el valor del gas porque necesitamos más gas, foco en eficiencia energética porque debemos reducir el impacto del incremento del precio local, inclusión de al menos 1200 MWp renovables en la matriz, solar, hidro y finalmente producir hidrógeno verde quien puede potencialmente elevar nuestras exportaciones de gas en 32% sin necesidad de exploración porque desde ahora hasta que podamos generar más flujos aun dependemos del gas en la electricidad. Sentimiento: esperanza y compromiso.
