En un discurso encendido y cargado de recuerdos personales, el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga presentó su plan de gobierno para el sector energético, alertando que si no se cambia de rumbo de manera urgente, el país enfrentará un colapso energético, económico y social. Lo hizo durante un conversatorio organizado por la CBHE y la CBE, en el hotel Marriott de Santa Cruz de la Sierra.
EDICIÓN 145 | 2025
Raúl Serrano
Desde la laguna de Corani, donde acompañaba a su padre ingeniero de ENDE en su infancia, hasta su participación en los proyectos clave que integraron a Bolivia con el mercado brasileño, Quiroga construyó un relato que conecta la historia personal con la historia energética del país. Recordó cómo, siendo joven, veía el gas quemarse porque Bolivia no tenía mercados, y cómo el contrato con Brasil en los años 90, liderado por el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso, transformó radicalmente el destino del país. “Ese contrato, el gasoducto a Brasil y la infraestructura que se construyó con inversión privada fueron el punto de inflexión. Bolivia dejó de ventear gas y comenzó a exportar”, rememoró.
Sin embargo, el exmandatario denunció que ese momento de apogeo fue seguido por una etapa de titubeo y finalmente de saqueo. Criticó duramente la política energética del gobierno de Evo Morales, señalando que la nacionalización, acompañada del uso de militares en los campos petroleros, generó una señal de inseguridad jurídica que ahuyentó la inversión extranjera. “No es sólo la ley o el artículo, sino la señal de que aquí todo valía. Criminalizaron la exploración y judicializaron incluso a los técnicos que descubrieron Incahuasi”, denunció, recordando que él mismo fue procesado por responsabilidades políticas pese a que el hallazgo permitió sostener la producción de gas por varios años más.
ESTANCAMIENTO DE LA PRODUCCIÓN
La pérdida del mercado argentino, el estancamiento de la exploración y la caída de la producción marcan, según Quiroga, un escenario desolador. “Pasamos de 64 pozos exploratorios en 1999 a prácticamente ninguno. Hoy se abre una válvula y no hay gas que sacar. Lo que viene es dramático: apagones, falta de GLP, cocinas a leña, y ni taxis ni micros con GNV”, advirtió.
“La industrialización sin energía es pura propaganda”, sostuvo, y advirtió que de continuar esta situación, Bolivia enfrentará un escenario dramático: “Apaguen 7 de cada 10 focos, cocinen a leña, no habrá GLP ni taxis a GNV. Lo que viene es dramático”.
Frente a este panorama, el exmandatario propuso una serie de medidas estructurales que comenzarían a aplicarse desde el primer día de su eventual gobierno. En primer lugar, una nueva Ley de Hidrocarburos, acompañada de tratados bilaterales de inversión y el retorno de Bolivia a los mecanismos internacionales de arbitraje. “Hay una sola oportunidad para causar una buena primera impresión, y eso se hace al principio”, señaló, remarcando que la legislación debe ser competitiva con lo que hoy ofrece Argentina o Perú para atraer inversión.
A esto se sumaría una reforma del régimen impositivo, basada en el modelo paraguayo: 10% para el IVA, 10% para utilidades y 10% para las planillas. También se eliminaría la doble tributación, que desincentiva la inversión extranjera, criticó.
Quiroga propuso acuerdos estratégicos con Argentina para permitir que Vaca Muerta exporte gas a Brasil mediante ductos bolivianos, reforzando la interdependencia energética entre ambos países.
OPORTUNIDAD ESTRATÉGICA
Aunque hoy existe sobreoferta térmica, Tuto remarcó que en un mundo donde la energía limpia es “el nuevo oro”, Bolivia debe transformarse en un polo tecnológico. “La criptominería, los centros de datos, la fabricación de baterías de litio… todo eso requiere energía limpia y barata, y Bolivia tiene las condiciones ideales”, dijo.
Asimismo, propuso una transformación institucional que devuelva independencia a los reguladores y permita la competencia real entre empresas estatales y privadas. Afirmó que las empresas públicas seguirán siendo propiedad del pueblo, pero dejarán de manipular al Estado en beneficio propio. “Así como estamos, nadie quiere venir a invertir”, advirtió.
En este marco, propugnó que ENDE y YPFB dejen de monopolizar el sector. Sugirió convertir estas entidades en fondos de inversión populares, disociando regulación estatal de operaciones comerciales, abogando por subastas transparentes para proyectos renovables, eliminando discrecionalidad y favoreciendo competencia técnica y de precios.
En cuanto a hidrocarburos, remarcó que el Estado no debe asumir los riesgos de exploración sin capacidad técnica, pues esto desvía recursos de salud y educación. En cambio, dijo, debe facilitar condiciones legales, tratados de inversión y acceso a arbitraje que permitan a empresas privadas arriesgar capitales.
Para revertir la crisis económica (reserva de gas limitada, déficit fiscal, reservas internacionales agotadas), insistió en un programa de emergencia con salvataje económico externo y reformas sectoriales simultáneas: ley de hidrocarburos, electricidad, agro y minería. “Solo así Bolivia puede reconstruir infraestructura, reactivar exportaciones y estabilizar su sistema financiero”, subrayó.
Jorge “Tuto” Quiroga presenta un plan nacional que combina estabilidad macroeconómica, régimen fiscal competitivo, reforma sectorial profunda, apertura a inversión internacional, y dominancia tecnológica regional mediante energía limpia y litio. Considera que el Estado debe ser árbitro regulador mientras las empresas estratégicas se transforman en actores competitivos y propiedad del pueblo boliviano.
De cara a las elecciones del 17 de agosto, Quiroga aseguró que trabajará para ganar en primera vuelta, y remarcó que lo más valioso será el período de transición. Llamó a empresarios, técnicos y expertos del sector a “afilar el lápiz” y colaborar con la redacción de nuevas leyes sectoriales antes de fin de año. “Tenemos propuestas. Vamos a entrar con todo al principio. Si no lo hacemos, apaguemos todo. Pero si lo hacemos, Bolivia puede volver a ser la potencia energética que fue y recuperar el tiempo perdido”, remarcó.
La participación de Jorge Tuto Quiroga se dio en el marco de un conversatorio organizado por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) y la Cámara Boliviana de Electricidad (CBE), en el hotel Marriott de Santa Cruz de la Sierra, donde respondió a los requerimientos de los miembros de estas instituciones que congregan a empresas representativas del sector.
Estuvieron a cargo de las preguntas, Ángel Zannier, presidente de la CBE, Enzo Michel, director ejecutivo de la CBHE, junto a Orlando Vaca y Gastón Acebey, miembro de la CBE donde Quiroga señaló la importancia de un escenario político predecible, con liderazgo comprometido y sin polarización que afecte la credibilidad hacia una nueva ley de hidrocarburos. Además, insistió en que sin estabilizar la economía y acceso a dólares a través de un acuerdo con organismos como el FMI y BID, no habrá inversión real, pues los capitales privados no llegarán a un país con “corralito”.

…el Estado debe ser árbitro regulador mientras las empresas estratégicas se transforman en actores competitivos y propiedad del pueblo boliviano.”